La cápsula Orion de la misión Artemis II completó su reingreso atmosférico crítico, amerizando frente a California tras casi 10 días de viaje, la distancia más lejana en exploración espacial humana, con fricción extrema de 2800 grados Celsius a 40.000 km/h, equivalente a 45 veces la velocidad de un avión o 10 veces la de una bala.
El principal desafío fue el escudo térmico Avcoat, modificado tras desgaste excesivo detectado en la misión no tripulada Artemis I, probado ahora en vivo sin sistema de escape. La NASA pidió a la población evitar el área cercana a la costa de California por posible caída de restos, y equipos de rescate esperan dos horas post-amerizaje para que la estructura se enfríe antes de intervenir con helicópteros, buzos y botes.
Los tripulantes enfrentaron el momento de mayor riesgo al convertirse en una bola de fuego, protegidos por el escudo mejorado, con despliegue secuencial de 11 paracaídas reduciendo velocidad de 25.000 mph a 20 mph para amerizaje suave a 60 millas de la costa.
La NASA desarrolló equipo de apoyo terrestre y procedimientos para garantizar éxito en esta fase desafiante, considerada la más peligrosa de la misión.