El Ministerio de Salud libanés actualizó las cifras de víctimas por la ofensiva israelí del miércoles pasado, reportando 357 personas fallecidas y 1.223 heridos, con números en ascenso por labores de rescate en escombros.
Estas cifras provisionales corresponden a la fase inicial, pero el total de fallecidos desde la intensificación de ataques el 2 de marzo asciende a 1.953. La escalada bélica generó una crisis humanitaria sin precedentes, con bombardeos sin aviso previo en estructuras civiles de Beirut que mataron familias enteras.
Las autoridades libanesas advierten que el saldo real podría ser mayor al acceder a zonas afectadas. La identificación de cuerpos y búsqueda de desaparecidos se complica por operaciones militares persistentes y destrucción total de infraestructura en Beirut y el sur del país.