En Líbano, ataques indiscriminados israelíes en más de 100 localidades causaron cerca de 6000 heridos y 2000 fallecidos; equipos de rescate buscan sobrevivientes entre escombros y hospitales colapsan.
Luis Montenegro, gestor médico de Médicos Sin Fronteras (MSF), opera clínicas móviles en Chouf para desplazados (un millón desde el sur), brindando atención física y salud mental en albergues hacinados.
Niños sufren desplazamientos, abandono escolar y trauma; adultos temen no volver a casa pese al alto al fuego. Personal local vive el mismo padecimiento, bajo alertas constantes y evaluaciones de riesgo para evitar ser blancos.
Algunos redesplazados al sur resultaron heridos; familias buscan parientes en hospitales sin saber si vivos o muertos. MSF enfatiza complejidad de trabajar en estrés extremo.