En Gagauz Yeri, localidades perdieron hasta el 80% de población. Ignat Kazmaly dedica 15 años a museo con documentos clasificados aún, mostrando muertes por distrofia. Propaganda soviética persiste, con nostalgia en mayores que defienden Unión Soviética pese a evidencias. Memoriales y fosas comunes recuerdan víctimas, mayormente niños.
En Chisinau, libro de Larisa se adapta a teatro para jóvenes. País dividido entre legado soviético y UE busca reconocer crímenes pasados para unificar. Adhesión a Unión Europea podría romper con pasado soviético.