La madre de Ángel, el nene de 4 años muerto en una casilla precaria de Comodoro Rivadavia, relató con notable frialdad cómo encontró al chico sin vida junto al termotanque donde dormía, asegurando que lo escuchó roncar antes y que lo revisaron para ir a la iglesia alrededor de las 7 de la mañana.
La panelista cuestionó la falta de emoción en el testimonio de la mujer, quien llamó a la ambulancia y salió gritando auxilio a los vecinos; trascendió que ya le habían quitado la tenencia de otro hijo, lo que genera dudas sobre su capacidad maternal en medio de tanta precariedad.
El padre acusó directamente a la madre de matar al chico y lamentó que ignoraron sus advertencias previas; la autopsia preliminar reveló un golpe interno en la cabeza de entre 1 y 10 días antes de la muerte, con posible derrame que no se detectó a tiempo, similar a casos como el de Lucio Dupuy.
Los panelistas criticaron la indiferencia ante síntomas como somnolencia y destacaron fallas en el seguimiento médico post-golpe, exigiendo estudios histopatológicos para esclarecer si fue violencia o accidente.