Israel ha intensificado sus ataques en Líbano contra más de 200 objetivos de Hezbollah en las últimas 24 horas, a pesar de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Islamabad, Pakistán. Los primeros contactos involucraron a JD Vance con el presidente del parlamento paquistaní, mientras Donald Trump aclaró en Truth Social que Hezbollah no forma parte del acuerdo de cese al fuego.
El foco está en el Estrecho de Hormuz, minado por Irán con diversos tipos de minas marinas, desde ancladas y flotantes hasta modernas homing con ayuda china, que representan un peligro para el 20% del petróleo mundial. Estados Unidos envió barcos para desminar, pero el proceso es lento y costoso, y Irán ofrece rutas alternativas vía isla Larac y Golfo de Omán.
Expertos destacan que Trump busca declarar victoria liberando el estrecho, aunque no cumplió objetivos iniciales como desmantelar el programa nuclear iraní. La guerra es impopular en EE.UU. y afecta su electorado ante elecciones, con críticas a la intervención impulsada por Israel.
En entrevista, el analista Alejandro Labornagaray ve un paso positivo en las negociaciones tripartitas, con Vance como figura clave republicana. Las partes negocian en oficinas separadas con mediadores paquistaníes, buscando desescalada mínima pese a desacuerdos sobre Hezbollah y cese al fuego, en un conflicto de larga data desde golpes de Estado en Irán en 1953.