Las pericias informáticas revelan que la geolocalización del teléfono de Chantal Leclerc, conocida como Tati, la ubica en el departamento de Palermo donde murió el anestesiólogo Alejandro Salazar, siendo la última en contactarse con él.
Se presume que Leclerc pudo haberle entregado la ampolla de Propofol. La justicia analiza dispositivos incautados de involucrados como Fini Lanusse y Leclerc en allanamientos recientes.
Salazar apareció con una aguja en el pie y otra herida de pinchazo, en un edificio con múltiples cámaras. Residentes médicas están implicadas, complicando la causa por robo y muerte.
Hay expectativa por detalles de grupos de consumo como Deep Sleep y logística de distribución de drogas robadas de hospitales.