El doctor Suárez explicó que en el cielo no habrá camas ni sueño porque el cuerpo será glorificado como el de Jesús, que entró por puertas cerradas, y citó Salmo 82 y Juan 10 donde Dios llama dioses a quienes recibe su palabra.
Respondió preguntas: vender cigarros y alcohol es pecado como tener casa de prostitución porque destruye el templo del Espíritu Santo, y Dios destruirá al que lo destruya.
La conversión es una sola vez pero si se aparta hay que volver; aconsejó a una madre con hijo que la desprecia regalarle oraciones especiales para que Dios lo bendiga y restaure la relación, igual con el esposo.