Israel confirma haber atacado 4300 infraestructuras vinculadas a Hezbollah en Líbano, localizando 1250 armas como cohetes, misiles y tanques, y eliminando a más de 1400 combatientes del grupo desde el inicio de la ofensiva.
El líder de Hezbollah proclama un "umbral de gran e histórica victoria" gracias a los sacrificios de combatientes, mientras persisten bombardeos cruzados pese a la tregua anunciada por Estados Unidos; Israel neutraliza proyectiles lanzados desde Líbano hacia su norte.
Benjamin Netanyahu advierte que la ofensiva continúa hasta asegurar el norte de Israel, aunque habrá negociaciones con Líbano en Washington el 14 de abril; el segmento conecta con las tensiones en Pakistán entre delegaciones de Estados Unidos e Irán, encabezadas por J.D. Vance y Abbas Araghchi, en medio de movimientos militares y declaraciones de Donald Trump sobre posible nueva ofensiva si fallan las charlas.
El gobierno libanés, distinto de Hezbollah, cierra accesos a Beirut por acciones del ejército contra el grupo, generando manifestaciones de simpatizantes enojados.