El presentador recorrió el barrio Chinchucu con luces de neón, bares y karaoke, luego la pantalla 3D de un gatito en cross building y Kabukicho en Shinjuku, el distrito de entretenimiento más frenético con pachinko, love hotels temáticos de manga y exceso nocturno.
Explicó que Kabukicho surgió posguerra para levantar ánimos, fue foco de ilegales en 60-70 pero ahora controlado con cines y centros comerciales para turismo familiar.
Destacó contrastes de Tokio: orden diurno y delirio nocturno, con más de 300 love hotels, abiertos 24 horas.