El gobierno chino inició hace dos décadas una carrera estratégica para dominar el mercado de autos eléctricos, invirtiendo sumas multimillonarias en baterías y fabricantes nacionales como BYD y CATL.
Estas empresas controlan gran parte del mercado global, con BYD vendiendo 2,26 millones de autos en 2025, superando a Tesla que registró 1,6 millones. CATL domina el 40% del mercado de baterías gracias a subvenciones y control de la cadena de producción.
El potencial de crecimiento es enorme, con la producción de eléctricos pasando de medio millón en 2014 a 17,5 millones en 2024, liderada por China que vendió más de 11 millones. Esto redefine el poder económico global, similar al dominio estadounidense en combustibles fósiles.
Países buscan reducir dependencia del petróleo ante crisis como Ucrania e Irán, haciendo crucial el control de baterías para transporte y energía.