El paro de colectivos provoca un caos total en el transporte público de Buenos Aires, con demoras extremas que obligan a los trabajadores a salir dos horas antes para llegar a sus labores. La gente está desesperada, impaciente y gripada, volviendo a casa después de las 10 de la noche en algunos casos.
A pesar del despelote, encuestas revelan que Javier Milei mantiene un 40% de apoyo, más alto que Cristina Kirchner o Mauricio Macri en situaciones similares, y la sociedad le daría un año y medio más de paciencia. Panelistas destacan que el problema no es nuevo, sino agravado por décadas de subsidios y deterioro, con inseguridad en los colectivos donde roban celulares y billeteras.
Se atribuye el caos actual a la suba del gasoil 29% y del petróleo 46% en el año, complicada por subsidios triplementes de Nación, Provincia y Ciudad, con atrasos del gobierno bonaerense. Los panelistas critican la economía populista que lleva a esta bola de nieve inevitable.