Usuarios del AMBA esperan colectivos con frecuencia reducida más del 30%, formando colas largas por el conflicto entre empresas, gobierno y trabajadores. Entrevistados reportan dificultades en líneas como el 5, 113, 4 y 132, con menos unidades incluso a la mañana.
Las empresas acumulan una deuda de 110 mil millones de pesos en subsidios. El gobierno pagó parte de abril con bonos inútiles para cargar combustible, generando indignación en las cámaras empresarias que no pueden pagar sueldos ni operar normalmente.
Quedaron en restablecer frecuencias gradualmente hasta el martes, con una mesa técnica el 14 de abril para resolver diferencias en gasoil y pagos. Los choferes pierden presentismo y sueldos, mientras el parque de unidades envejece a 8 años promedio sin renovación.
La situación triangular afecta a usuarios, con normalización lenta pese a reuniones en Secretaría de Transporte.