La morosidad en créditos personales subió a 13% tras 13 meses consecutivos de aumento, máximo en 15 años; tarjetas de crédito en 11% con 15 meses al alza, afectando familias argentinas.
Consumidores pagan mínimo en tarjetas, generando bola de nieve al endeudarse para saldar deudas; salarios no alcanzan pese mayor oferta crediticia bajo Javier Milei.
Hipotecarios mantienen baja morosidad en 1,3% por riesgo de embargo; tasas de préstamos elevadas pese baja en depósitos.