Luciana Mengo, vicepresidenta primera de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (CASMA), explicó que el sector está concentrado en Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba, actuando como motor económico en pueblos del interior.
Las empresas enfrentan pleno empleo pero dificultades para mano de obra, con compromiso social en escuelas y universidades; el 2025 trajo apertura de importaciones afectando el agropartismo.
A pesar de expectativas positivas por trigo y gruesa, falta crédito competitivo; las fábricas financian ventas, arriesgando finanzas, y Mengo llamó a profesionalizarse y trabajar proactivamente para 2026.