José, figura de Yeshua el Mesías, administró el trigo en Egipto durante los siete años de escasez, enriqueciendo al imperio mientras otras naciones sufrían hambruna, tras ser traicionado y vendido por sus hermanos.
Después de 20 años de preparación en prisión, donde mejoró las condiciones por la presencia de Dios, un nuevo Faraón oprimió a los hebreos, llevando a 430 años en Egipto: 200 de prosperidad y 200 de esclavitud.
El pueblo clamó a Dios por la opresión, similar a tiempos actuales de trabajo esclavo con explotación, estrés y sudor excesivo, visto como maldición post-pecado de Adán y Eva en Génesis 3.