En un contexto de tregua frágil de dos semanas, con ataques israelíes en Líbano y cierre del estrecho de Hormuz, inician negociaciones en Islamabad entre Irán y Estados Unidos, mediadas por Pakistán, sobre enriquecimiento de uranio, control del estrecho y ataques en Líbano.
Irán propone mantener control o impuesto en Hormuz, afectando precios globales de petróleo y gas; EE.UU. e Israel exigen fin de ataques. Pakistán actúa como mediador por vínculos con ambos y comunidad chiita; China influye también.
El hotel en Islamabad fue vaciado en tres kilómetros para seguridad, con viaje del canciller iraní y vicepresidente estadounidense.