La delegación iraní aterrizó en Pakistán acompañada por el ministro de Defensa local para iniciar negociaciones con Estados Unidos, pese a amenazas del presidente del Parlamento iraní Muhammad Bagher Ghalibaf de no sentarse si no se incluyen condiciones como alto el fuego en Líbano y liberación de activos bloqueados.
Estados Unidos juega con "policía malo" vía Donald Trump, quien advierte que Irán no tiene opciones más que negociar y critica 47 años de fallidas charlas, y "policía bueno" con J.D. Vance, opuesto a la guerra e influido por aislacionistas como Tucker Carlson.
Irán envía a Abbas Araghchi, experto negociador nuclear considerado moderado, junto a figuras de la Guardia Revolucionaria, mientras persisten dudas sobre el líder supremo y tensiones por Hezbollah, misiles, nuclear y el bloqueo del Estrecho de Hormuz donde Irán cobra peajes.
Panelistas analizan escenarios: negociación exitosa con apertura de Hormuz, fracaso sin acuerdo manteniendo cese al fuego, o ruptura con ataques; una fuente experta ve el mero encuentro como logro, sin orden prioritario en temas como proxies libaneses.