La investigación por la muerte del anestesiólogo Alejandro Salazar en una fiesta con propofol avanza con el análisis del celular del médico, cuya última comunicación formal fue el jueves a la noche, y nombres que entraron al departamento al día siguiente.
La hermana Julieta declaró que Chantal Leclerc, conocida como Tati, manipuló el celular de su hermano junto al cuerpo. Julieta se encontró con Leclerc y Delfina en el hall del edificio; subieron con llave de la hermana y hallaron el cadáver. Dos personas intentaron reanimarlo sin éxito.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires lanzó un nuevo protocolo de trazabilidad para propofol en hospitales públicos: el anestesiólogo devuelve ampollas usadas y sobrantes al farmacéutico con firma de cirujano, para evitar robos y uso indebido.
José Luis Costa reveló que antes se sobreestimaba la dosis para generar excedentes y revenderlos; el protocolo complica el micro-robo aunque no lo elimina. Hospitales como Italiano, Rivadavia, Gutiérrez y Alemán guardan silencio sobre ampollas salientes.