La justicia investiga la muerte de Ángel, un niño de 4 años en Comodoro Rivadavia, tras una autopsia que reveló golpes internos no visibles inicialmente. La madre biológica, Mariela Altamirano, recuperó la custodia el 4 de noviembre pese a que el niño no la conocía desde los 12 meses y mostró cambios emocionales negativos.
El domingo por la mañana, Ángel dejó de respirar en la casa de la zona de quintas 1, donde vivía con su madre, la pareja Michael y un bebé de 6 meses. Mariela lo cargó en brazos por caminos de tierra y montaña pidiendo ayuda a vecinos para llegar a una ambulancia, pero el niño llegó en coma al hospital y falleció sin recuperar la respiración autónoma.
La fiscalía y forenses analizan las horas previas; la familia del padre Luis y su pareja Lorena convocan una marcha a las 11. Críticas al juez por no realizar estudio socioambiental ni revinculación progresiva en un barrio precario sin acceso vehicular directo.
La madre y pareja tienen fijación de domicilio y están investigados; vecinos relatan la escena de pánico matutino.