La familia del padre de Ángel, un niño de cuatro años muerto por paro cardiorrespiratorio, acusa a la madre biológica Mariela y su pareja Michael de negligencia en Comodoro Rivadavia.
Juli Bismara reporta desde la precaria casa en zona de quintas sobre el monte, de difícil acceso, donde vecinos mencionan reto a Ángel, pileta en frío y quema de cosas; Mariela dice que se fue por miedo a represalias.
Cuestionan si la justicia hizo informes ambientales al autorizar retorno a la madre pese a perimetral previa y antecedentes; fallos en acceso a ambulancia y contención escolar como en caso Lucio.
Paula Watcher, de Red por la Infancia, enfatiza priorizar al niño sobre progenitores, especialización judicial en violencia y peso de la palabra infantil desde temprana edad, criticando revinculaciones forzadas.