Las empresas de colectivos normalizan de a poco las frecuencias tras acuerdo con subsidios de abril del gobierno, pero el servicio sigue complicado con unidades saturadas y esperas prolongadas en paradas de todo el país.
Desde la asunción de Javier Milei, las tarifas en AMBA aumentaron un mil por ciento, según el informe, mientras la Cámara de Empresarios de Colectivos reclama boletos de hasta 2.000 pesos.
Una pasajera entrevistada en zona oeste contó que gasta 30 mil pesos semanales en tres colectivos diarios ida y vuelta a Castellar, cargando entre 5 y 10 mil pesos diarios en la SUBE, y critica que no paran por estar llenos obligándola a caminar más.
El problema afecta zona norte, sur y Capital Federal, con servicio engorroso pese a los subsidios adelantados que no mejoran la calidad.