Juli Bismara reportó en vivo desde el barrio Quintas 1 de Comodoro Rivadavia, donde Ángel pasó sus últimas horas en una casilla de chapa sobre el monte, sin calles, numeración ni dirección formal, lo que demoró más de una hora la llegada de la ambulancia.
La casa muestra construcciones precarias separadas por alambres, con vecinos que escuchan todo por el silencio del monte; el fiscal confirmará declaraciones de testigos sobre los últimos 10 días del niño, incluyendo un golpe reciente en la cabeza. La mamá Mariela y su pareja Michael se fueron con mochilas en taxi, custodiados policialmente en la ciudad pero no detenidos.
Vecinos mencionan pileta donde Ángel jugaba pese al frío y viento patagónico, posible quemas de basura o colchón detrás de la casa, y dificultad para asistencia médica; la periodista recorrió el camino de tierra que el niño hacía al jardín, destacando la precariedad del lugar.
Queda en duda si la justicia verificó la seguridad del hogar al otorgar la tenencia a la mamá; vecinos temen hablar pero serán clave para la investigación.