Un cliente golpeó la puerta de la tienda de mascotas alertado por el movimiento, lo que permitió al vendedor gritar y ahuyentar al ladrón que lo había apuñalado cuatro veces en las piernas y cuello.
El vendedor, con 12 años en el negocio, amortiguó el primer ataque, se protegió las zonas sensibles tirándose sobre bolsas de alimento y contraatacó con patadas mientras el delincuente lo extorsionaba.
Exigió policías caminantes en la cuadra por la inseguridad extrema en la zona, donde no se puede trabajar tranquilo.