El primer ministro británico Keir Starmer visita el Golfo Pérsico para impulsar la reapertura permanente del Estrecho de Hormuz, cerrado por represalias de Irán ante violaciones de tregua.
Starmer enfrenta críticas de Donald Trump por su postura ante ataques de EE.UU. e Israel contra Irán, y busca apoyo de aliados para esta vía crucial del comercio de petróleo y gas.
La visita se enmarca en alta tensión regional, esencial para estabilidad económica y energética global.