Israel continúa bombardeando Beirut en la jornada más sangrienta del conflicto con Líbano, con entre 180 y 250 muertos reportados hoy pese al anuncio de cese al fuego de Donald Trump. Explosiones iluminan el cielo nocturno en los suburbios sur, mientras Hezbollah responde con cohetes y tanto Irán como Hezbollah buscan la última palabra.
El Estrecho de Hormuz sigue obturado por minas de la Guardia Revolucionaria, contradiciendo la vocera de la Casa Blanca que afirmó su liberación. Algunos barcos paquistaníes pasaron como naciones amigas, pero la circulación general está bloqueada y el petróleo sube a 97 dólares el barril en pre-market, con impacto económico duradero en primas de seguros y precios.
En Irán, tensiones internas dividen al sector negociador del presidente Masud Peseshkian, canciller Araghi y presidente del Parlamento Galibaf, del ala dura de la Guardia Revolucionaria. Israel presiona a Trump para excluir Líbano del acuerdo y seguir ofensiva contra Hezbollah e Irán, defendiendo su derecho de defensa aunque con víctimas civiles.
Trump acumula promesas incumplidas desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, ahora en día 32-33, mientras pierde narrativa en redes donde Irán domina menciones. El conflicto afecta Argentina como aliada de EE.UU. y Milei, con petróleo caro persistente.