La CIA y el Pentágono rescataron al piloto estadounidense Jude 44 Bravo, oculto en una grieta montañosa en Irán tras eyectar de su F-15 derribado, usando tecnología GOSMURMUR que detecta campos magnéticos generados por latidos cardíacos a distancias de kilómetros.
El analista José Luis Vila explica que el corazón emite señales eléctricas y magnéticas, captadas por magnetómetros de alta sensibilidad e inteligencia artificial que filtra entre múltiples señales, como localizar una voz en un estadio. Involucró más de 150 aviones y satélites de órbita baja.
Primera uso conocido de esta tecnología de Lockheed Martin, combinando SIGINT; el F-15, invicto desde los 70, fue vulnerable al aproximarse a tierra. Históricamente se usaban balizas, pero emitían a 360 grados detectables por enemigos.
El rescate subraya el valor de rehenes en guerra, con esfuerzos masivos por motivos humanitarios y morales para la tropa.