Las fuerzas de defensa israelíes eliminaron a 200 milicianos de Hezbollah en Beirut en menos de 24 horas, pese a la tregua de dos semanas con Irán, confundidos con civiles por su indumentaria variada. Israel avisó previamente a la población para desplazarse, cumpliendo leyes internacionales, mientras Hezbollah usa escudos humanos y viola la resolución 1701 de la ONU.
La frontera con Líbano actúa como frente directo con Irán, ya que Hezbollah es su brazo armado. Israel protege a toda su población, incluyendo judíos, cristianos y drusos, ante ataques con 150 mil cohetes. Netanyahu aclaró que la tregua no incluía a Hezbollah, excluido de negociaciones en Islamabad, Pakistán, un país que no reconoce a Israel.
El ministro iraní mintió al afirmar que Líbano estaba incluido en la tregua, usando la "taquia" (mentira permitida en doctrina chií). Cancilleres alemán y británico exigen incluir Líbano para durabilidad, pero Israel duda de enemigos que buscan su destrucción. Netanyahu llamó a negociar con Líbano bajo fuego, presionando por desarme de Hezbollah.
La sociedad israelí retoma clases tras mes y medio, con apoyo público al conflicto pese al dolor. Opinión pública critica exclusión de Israel en negociaciones. Corresponsal Nicole Mitchell enfatiza democracia israelí y protocolos de protección civil.