Ángel, un niño de 4 años, murió en el hospital de Comodoro Rivadavia tras llegar en coma con lesiones internas y golpes en la cabeza. Su padre denunció maltrato por parte de la madre biológica y su pareja, luego de que la justicia le otorgara la tenencia a ella pese a videos donde el nene suplicaba quedarse con él.
El padre cuidó a Ángel durante cuatro años sin incidentes, pero una restricción por supuesta violencia de género lo separó del chico. Testimonios de vecinos describen al niño sucio, mal alimentado y siempre con la pareja de la madre, quien tiene antecedentes de violencia. La autopsia preliminar confirma golpes que causaron la muerte.
La justicia, a cargo del juez Pablo Pérez, ignoró pruebas como un video del nene rechazando ir con su madre y falló en protegerlo, similar al caso de Lucio Dupuy. Profesionales como la psicóloga Leiva y Verónica Roldán están implicados. La madre biológica huyó del lugar tras la muerte.
Panelistas critican la impunidad judicial y el fracaso de la Ley Lucio, exigiendo investigación profunda al juzgado de familia que habilitó la entrega del niño pese a denuncias de maltrato.