Los autobuses en Río de Janeiro quedan en medio de la guerra entre narcos y policías, como cuando mataron a un capo en una favela e incendiaron un bus obligando a bajar pasajeros. Delincuentes armados del Comando Vermelho controlan favelas y usan vehículos como barricadas.
Un chofer relató terror al ser rodeado en moto, agredido y robado las llaves, pensando en su familia. Casi 200 conductores apartados por estrés en 2023, 254 autobuses usados como barricadas, impacto económico y toque de queda de facto tras quema de 35 buses.
Usuarios evitan buses por peligro en comunidades con enfrentamientos. Autoridades avisan operativos pero incertidumbre persiste para conductores y pasajeros.