Una mujer relató cómo abusos la llenaron de inferioridad, complejos y pensamientos suicidas, viendo su mundo oscuro sin salida.
En una reunión entendió que había solución, se liberó de traumas y sombras nocturnas, recibiendo el Espíritu Santo como base fundamental que transformó todo.
Los medios muestran suicidios y violencia como un tiroteo reciente en colegio, pero Jesús ofrece salida a todo dolor para quien clame.