La madre biológica de Ángel, el niño de 4 años que murió por paro cardiorespiratorio con golpes y hematomas previos por presunto maltrato, lo abandonó a los 12 meses con su padre al irse a Córdoba y regresó tres años después para recuperarlo vía justicia pese a denuncias de desatención por parte del padre y la madrastra Lorena Andrade.
El niño lloraba y se negaba a volver con su madre en videos, abrazándose a su papá, madrastra y maestros, pero el sistema judicial de familia no lo escuchó ni cruzó datos de posibles ingresos hospitalarios por caídas; la progenitora hizo una denuncia presuntamente falsa contra el padre, generando restricción de acercamiento que luego se levantó, similar al caso Lucio Dupuy con siete denuncias falsas de la madre.
En Comodoro Rivadavia, la periodista Ornella Besoso relató que la justicia restituyó al niño a la madre en noviembre tras su regreso, ignorando denuncias de mal estado; no hay registros hospitalarios previos ni de jardín, la madre dejó al niño desvanecido en hospital el domingo argumentando falta de reacción al levantarlo temprano, vecinos vieron quema de objetos post-muerte, allanamientos en casa materna sin detenciones aún.
Autopsia preliminar revela golpes internos en la cabeza sin visibles externamente, sugiriendo homicidio; el padre denunció discriminación de género en justicia: "Si fuera yo, ya estaría preso". La senadora Carolina Lozada criticó falsas denuncias que separan vínculos y usan niños como rehenes, impulsando proyecto para penas duras; fallaron protocolos, estudios socioambientales y escucha al niño que quería quedarse con su núcleo afectivo paterno.