La escribana Adriana, citada como testigo en la causa judicial contra el jefe de gabinete Manuel Adorni, prometió entregar su celular con chats relevantes pero lo olvidó dos veces: ayer en casa y hoy en el auto, pese al pedido amable del fiscal Policita.
En entrevista con Infobae, Adriana admitió conocer a Adorni hace 25 años por su trabajo en una empresa, pero reveló que en los 15 años previos no hizo ninguna escritura con él; todas las operaciones inmobiliarias de Adorni ocurrieron en los últimos dos años, coincidiendo con su función pública, incluyendo una casa en country por motivos de seguridad.
La Justicia levantó el secreto bancario de Adorni y confirmó que los pasajes de regreso de Nueva York para él y su esposa Betina, que superaron los 10.000 dólares en business, fueron reservados desde el sitio oficial jefatura.gob.ar, usando fondos del Estado argentino.
Se reportaron visitas sospechosas como la de Pablo Martín Feijóo, hijo de una prestamista jubilada, quien estuvo 11 horas en Casa Rosada una noche; además, Adorni ya no aparece en el palco oficial con Karina Milei en el Congreso, donde la oposición exigió su interpelación, bloqueada por PRO y radicalismo.
Panelistas critican la operatoria de hipotecas con jubiladas, los ingresos de Betina por cursos y llaman a auditar el enriquecimiento de Adorni con plata pública, mientras ironizan sobre sus declaraciones confusas.