Los israelíes expresan dudas sobre el cese al fuego en el conflicto con Irán porque no se lograron los objetivos principales como destruir el régimen iraní, el IRGC ni sus capacidades nucleares, según relata la corresponsal Jessica Cohen desde Israel.
La población, marcada por 40 días de guerra intensa, refugios diarios y sacrificios económicos, se pregunta para qué sirvió el esfuerzo si persisten las amenazas de Hezbollah, Hamas y Houthis, proxies iraníes que atacan desde hace 20 años. Cohen enfatiza que un acuerdo con terroristas no impedirá nuevos ataques, recordando ceses previos fallidos.
El Líbano no forma parte de las negociaciones según EE.UU. e Israel, pese a reclamos iraníes; el gobierno libanés apoya a Israel contra Hezbollah y expulsó al embajador iraní. Sobre Netanyahu, la sociedad israelí es compleja y dividida por temas religiosos y económicos, no solo la guerra, requiriendo coaliciones políticas.
La normalidad regresa con escuelas reabiertas, pero el trauma persiste sin resultados claros en el poderío nuclear iraní ni revisión de uranio enriquecido.