Israel lanzó ataques en Beirut y Líbano que dejaron un saldo de 182 muertos y más de 800 heridos, con importantes daños materiales en edificios.
Pakistán anunció que el alto al fuego incluía todas las partes del conflicto en Medio Oriente, incluyendo Líbano, pero Israel aclaró que no formaba parte de las conversaciones bilaterales con Estados Unidos e Irán, posición secundada por la Casa Blanca.
Los ataques continuaron ayer miércoles pese al acuerdo, exponiendo tensiones entre aliados como Benjamin Netanyahu y Donald Trump. Líbano considera a Hezbollah un aliado clave en la guerra.
Imágenes en vivo desde Beirut muestran destrucción de ayer y calma relativa hoy, aunque la situación podría cambiar en cualquier momento.