Israel llevó a cabo ataques aéreos en el centro de Beirut, dañando edificios importantes y causando graves destrozos, en medio de una tregua entre Estados Unidos e Irán que no incluye al Líbano.
Las fuerzas de defensa de Israel reconocieron el ataque a gran escala contra más de un centenar de mandos de Hezbollah, grupo calificado internacionalmente como terrorista y apoyado por Irán, que usa edificios de departamentos como camuflaje.
El Líbano reporta al menos 180 muertos, con equipos de rescate buscando sobrevivientes entre escombros de edificios residenciales; la cifra asciende a más de 260 según datos oficiales.
Los ataques complican la situación en el Estrecho de Hormuz, donde Irán cerró el paso tras una inicial desescalada para buques petroleros y gasíferos; Pakistán media negociaciones en Islamabad.