Las fuerzas de defensa de Israel atacaron un pozo subterráneo de Hezbollah en el sur del Líbano, desmantelando depósitos de cohetes, explosivos, lanzagranadas y granadas en zona rural, pese a la tregua de dos semanas con Irán.
Esto sigue a la mayor oleada de ataques israelíes contra Líbano, causando 254 muertos y más de mil heridos desde inicio de la guerra; Netanyahu anuncia negociaciones con Líbano la próxima semana para desarmar a Hezbollah, tras presión de Trump.
Irán usa sus misiles propios diezmando capacidad de Hezbollah, su patrocinado; Netanyahu se muestra flexible al considerar objetivos militares alcanzados contra la amenaza regional.