El jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán descartó restringir el programa de enriquecimiento de uranio, pese a demandas de Estados Unidos e Israel, afirmando que las exigencias de los enemigos quedarán enterradas.
Se desmiente desinformación sobre cierre del Estrecho de Hormuz, que estaba abierto antes de la guerra, y ahora permite 15 buques diarios bajo la tregua, lejos de los mil previos. Irán posee 400 kilos de uranio enriquecido al 60% escondido, cerca del 90% para armas nucleares.
La tregua de dos semanas busca negociaciones para fin de la guerra, pero Irán insiste en no ceder en enriquecimiento incluso para uso doméstico en plantas nucleares.