Julio Bringas, ingeniero geofísico y geodésico recién recibido en diciembre pasado de Tucumán, desarrolló una tesis con un diseño de bajo costo que usa datos abiertos para identificar zonas de riesgo hídrico tras las inundaciones recientes en la provincia.
El modelo funciona con vuelos de drone que generan maquetas 3D mediante fotogrametría, ajustadas con GPS para precisión centimétrica en elevaciones y escurrimiento del agua. Imágenes satelitales aportan datos de suelo para calcular infiltración y vulnerabilidad, permitiendo planificar obras como canales y muros de contención antes de ejecutarlas.
Bringas se inspiró en su experiencia personal en Yerba Buena, donde quedó atrapado en su auto durante una tormenta en 2019, y en problemas de drenaje local. Ahora trabaja con una empresa privada en Río Chico para mejorar la circulación del agua ante próximas lluvias, adaptando el método a zonas planas del sur tucumano, distinto a su tesis en la montañosa Tafí del Valle.
La herramienta evalúa si las obras reducen riesgos de inundación y ayuda en la reconstrucción de viviendas, suelos y evita tragedias. Bringas obtuvo una nota sobresaliente y ya recibe ofertas laborales por esta innovación única en Argentina.