Imputaron a la médica residente Tati Leclerc en el caso Propofes, quien mantenía relación con el anestesista fallecido Alejandro Salazar y Delfina Lanusse, figura clave.
Realizaron allanamiento en su vivienda en Santa Bárbara, requisaron su iPhone y tablet para peritajes; investigadores creen que Leclerc alteró pruebas en el departamento de Salazar poco después de su muerte el 20 de febrero.
Salazar falleció por consumo de propofol y fentanilo robados del Hospital Italiano; principales acusados son Lanusse y el anestesista Hernán Boveri.