En medio del conflicto con Estados Unidos e Israel, 131 sitios culturales iraníes resultaron dañados, incluyendo 61 enteramente destruidos, según el ministro de Cultura de Irán.
Entre los afectados destaca el Palacio de Golestán, obra maestra de la arquitectura reconocida por UNESCO en 2013, con daños en el Salón del Trono de Mármol, Salón de los Espejos, Edificio del Sol, Salón de los Diamantes y Edificio del Atrapamiento.
También sufrieron el Palacio Chesotún del siglo XVII, la mezquita más antigua en Isfahan, cinco ciudades prehistóricas y un refugio de 63.000 a.C.; funcionarios iraníes piden intervención de UNESCO, ONU y La Haya.