Las frecuencias de colectivos bajaron hasta 30%, generando largas colas como en Constitución; una productora esperó dos horas el 9. Empresarios como Luciano Fusaro explicaron que pagaron salarios pese a deudas de subsidios de 120-150 mil millones que se normalizarán en días para recuperar frecuencias.
El gobierno pagó el 60%, pero temor a trasladar faltante al boleto ya carísimo. Gremialista Mario Caligari de UTA advierte que sin Estado el boleto mínimo sería 2.000 pesos, imposible para laburantes que necesitan 3 colectivos y pagan para trabajar.
Panel critica servicio paupérrimo pese a reclamos salariales; Estado debe regular tarifas en actividad privada esencial.