En la estación de Avellaneda, largas filas de pasajeros esperan colectivos hacia Buenos Aires con unidades sobrecargadas desde temprano debido a la medida de fuerza de la UTA, aunque choferes confirman que salen a trabajar pese al paro anunciado.
El móvil de Gonzalo Carnevale reporta que varias líneas circulan por avenida Hipólito Yrigoyen, incluyendo la 271 que estaba en lista de paradas pero funciona, aunque persisten problemas de frecuencia con menos unidades en la calle que ayer.
La incertidumbre obliga a la gente a armarse de paciencia, optando por trenes como el Roca que van cargados o compartiendo autos particulares, lo que genera más tránsito en avenidas y accesos del Gran Buenos Aires.
Se avecina una reunión en el Ministerio de Trabajo para destrabar el conflicto por subsidios y costos como el gasoil, en un escenario de sábana corta entre sueldos y gastos operativos.