Francisco Ayala, presidente de la Cámara Argentina de la Moda, incorpora fibras finas de camélidos de Catamarca a la moda argentina, rescatando tradiciones ancestrales y agregando valor local en lugar de exportar la materia prima.
Comenzó con trajes de novia pintados inspirados en culturas precolombinas. La cámara cumple 120 años promoviendo la industria nacional, con muestras como 120 vestidos, 120 años de moda en Recoleta.
Diseñó un poncho para la fundación de Atahualpa Yupanqui con guitarra, 'A', chakana y colores de cerros colorados, que se vende mundialmente. La fibra de llama es térmica por ser hueca.