El conductor critica el poder pequeño que ejerce el argentino por falta de educación, como colectiveros, frustrados maltratando empleados, señoras o chicos.
Da ejemplos de caradurismo en TV con Tinelli, chismes de romances falsos como Pablo Echarri, y cómo el talent marea a la gente. Lamenta que en Argentina todos se meten con todos, a diferencia de otros países.
Señala caos en tránsito por agentes ineficientes de Macri, convocatorias de acreedores de Adorni, y urge no maltratar al prójimo sino lograr objetivos para salir de frustración.
Contrasta con políticos como Adorni que destruyen gobiernos, y enfatiza que cada uno nace para algo específico.