La escribana Adriana Mónica Nechevengo, involucrada en las compras de propiedades de Manuel Adorni, evitó responder sobre el origen del dinero en las operaciones inmobiliarias y remitió todo al juzgado durante su salida ante periodistas.
Explicó que puso 30 mil dólares en el departamento de Caballito sin interés, una hipoteca de 100 mil dólares para el country en Exaltación de la Cruz con pagos de 16.600 dólares mensuales hasta noviembre, y otra hipoteca del departamento de Parque Chacabuco por 100 mil dólares a 11% anual con cuotas de 4 mil dólares por mes. Panelistas cuestionan cómo Adorni accede a financiamientos tan favorables en los últimos años y exigen revisar declaraciones juradas, trabajos previos y allanamientos relacionados.
La escribana visitó siete veces la Casa de Gobierno, mayormente para reunirse con Adorni, habló en tecnicismos sobre hipotecas y no llevó su celular para evitar investigación. Insistió en la legalidad de todo, ya que como escribana debe verificar y denunciar irregularidades bajo riesgo de perder su matrícula. Se pospuso la declaración de las jubiladas vendedoras por cuestiones técnicas, y persisten dudas sobre jóvenes intermediarios y montos no coincidentes con mercado.
Hubo caos en la entrada y salida de la escribana rodeada de periodistas, y se investiga una inmobiliaria por operaciones previas como la de Hugo Morales.