Cuatro migrantes murieron tras volcar una lancha neumática con 30 personas que intentaban cruzar el Canal de la Mancha desde Francia a Gran Bretaña, en una operación de rescate; dos hombres y dos mujeres fallecieron.
Los migrantes usan precarios "taxi barcos" para eludir policía, navegando costas de Francia y Bélgica en condiciones infrahumanas pese a guerras y crisis, algo asiduo en el último año.
La embarcación se adentró en aguas profundas hacia su objetivo pese al incidente.