Los funcionarios públicos del Ejecutivo nacional aumentaron sus sueldos un 129% en los últimos cuatro meses, pasando de 3,5 millones a más de 8 millones de pesos brutos mensuales para ministros, mientras los sueldos privados perdieron contra la inflación.
El panel discute que el gobierno enfrentaba dificultades para atraer talento del sector privado por bajos salarios, recurriendo a designaciones en Economía y Banco Central para retenerlos, en contraste con el discurso inicial de congelamiento de sueldos durante dos años pese a inflación del 211%.
Se compara con el sueldo promedio nacional de 1 millón de pesos brutos según INDEC, equivalente a ocho sueldos promedio para un ministro, destacando la distorsión donde el presidente gana 4 millones brutos y la vicepresidenta 3,7 millones.
Los debatedores coinciden en que los funcionarios deben ganar bien por responsabilidad, pero critican la contradicción con la bandera anti-casta y aumentos repentinos tras críticas al Congreso.