El chico de 15 años que asesinó a otro de 13 en un colegio de San Cristóbal, Santa Fe, integraba la True Crime Community, una subcultura digital internacional que fascina con crímenes reales y funnels a la Deep Web, reveló Julito López, especialista en seguridad informática.
Julito López explicó que el interés inicia en YouTube e Instagram con contenido lícito sobre crímenes, pero algoritmos llevan a canales más extremos y reclutadores invitan a Telegram y Signal con material ultraviolento explícito, fomentando interacciones nihilistas y misantrópicas que admiran la violencia.
El bullying actúa como catalizador en jóvenes vulnerables, aunque no es la causa principal; estudios en EE.UU. vinculan estas comunidades a masacres escolares. López recomendó a padres observar fascinaciones por armas o temas violentos y dialogar, ya que es imposible monitorear teléfonos sin ser peritos.
Los colegios son clave para detectar señales, pues compañeros podrían saber de estos intereses extremos. No hay evidencia pública de que el asesino anunciara el crimen o recibiera desafíos directos de la comunidad.