La CGT confirmó una movilización a la Plaza de Mayo el 30 de abril a las 15, liderada por Jorge Sola y otros secretarios generales, para protestar contra el gobierno de Javier Milei y recordar al Papa Francisco.
La medida responde a la aprobación de la reforma laboral, que la CGT impugna judicialmente, y busca ser una demostración de fuerza antes del 1 de mayo.
El panel critica la intempestiva retención de tareas de colectivos por UTA, que afectó a miles, argumentando que si regía la nueva ley laboral se habría evitado; subsidios depositados al 60% no evitaron el caos.
Discuten que la discusión de costos no justifica perjudicar a pasajeros, con empresas y gremios usando resabios legales en servicio esencial.